
11.35 hora local, Aterrizamos en Gatwick, uno de los 5 aeropuertos que tiene Londres. Esta situado al Sur de la Ciudad y una de las peores cosas que tiene Londres es que debido a su enorme tamaño tienes que trasladarte en Bus o Tren desde el aeropuerto para llegar a lo que realmente es "Londres". Nos decidimos por coger el Bus más barato y tras hora y media de trayecto conseguimos llegar a lo que iba a ser nuestro hogar durante los primeros 5 dias. Este pequeño hostal estaba situado en el barrio de Queensway en Bayswater, la verdad que la situación era muy buena, a pocos minutos de Hyde Park, Oxford Circus...
Las primeras sensaciones no son malas a pesar del cansancio acumulado. Estabamos preparados para todo, pero la verdad es que el hostal nos deprimió un poco. No es que estuviera mal, pero logicamente tampoco bien. No vamos a engañar a nadie, sabiamos que el principio iba a ser duro y podiamos dar gracia por cosas como que en la habitación no durmiera nadie mas, o que pudieramos tener nuestro propio "baño" si es que a eso se le podia llamar "baño". La verdad es que la habitación era como un camarote de barco. ¿Que quiero decir con eso? Pues que aprendimos varias cosas durante nuestra estancia, como por ejemplo yo especialmente, a mear desde la ducha, levantarnos de la cama por turnos y a valorar realmente lo que es la comodidad de tener una habitación amplia y limpia. Pero bueno, no todo fue malo! Al menos teníamos desayuno incluido todas las mañanas, con lo cual durante los primeros 5 días nos pusimos manos a la obra para poder encontrar una habitación aceptable lo antes posible. Poco a poco, conseguimos quedar con varias personas, consiguiendo comunicandonos como podiamos por telefono (Que dificil!), y visitamos varias habitaciones durante los 4 días. Algunas no nos gustaban porque las casas eran viejas, sucias, desordenadas, otras porque eran caras para lo que realmente eran, otras porque el barrio no nos daba confianza. La verdad que fueron unos dias muy estresantes. Era domingo, nuestro ultimo dia en el hostal y sin encontrar habitación!! La verdad es que empezabamos a ponernos realmente nerviosos pero de repente cuando crees que todo va a salir mal aparece una pequeña luz.
El domingo por la tarde, por fin conseguimos ver un piso que nos encantó! Estaba situado en Fulham, uno de los barrios más elegantes de Londres, cercano a Chelsea, por lo que nos encantó la zona a pesar de verla de noche. Por otra parte la habitación también nos causó muy buena impresión. Grande, amplia, con su propia pila, con TV, y con muebles muy nuevos. La verdad es que no nos lo creiamos que aun estuviera disponible. Era una casa con dos pisos donde en la parte de arriba estaba un gran salon con TV, DVD, Sky, Internet, y una cocina muy nueva. Era demasiado perfecto para empezar, y ibamos a convivir con una pareja tunezina de unos 30 y largos. Salimos encantados por lo que dijimos que nos la quedabamos. Aun así decidimos ir por último a la ultima visita que nos quedaba, otro piso en otro de las zonas que nos llamaba la atención: Sheperd's Bush. Tenía buena fama y aunque ya teníamos claro que nos quedariamos la habitación de Fulham, fuimos porque....no se...creo que porque no teníamos nada mejor que hacer. Despues de 1 hora al telefono hablando con la chica que vivía en ese piso, conseguimos llegar a la casa. No se como pudimos llegar porque hablar en ingles por telefono durante una hora parecía mision imposible, pero la verdad es que la chica había tenido muchisima paciencia. Tras llegar subimos y nos hizo sentar en el sofa, nos preguntó si queriamos tomar algo (un cafe, un te... cosa que nos sorprendió). No se que fue, me cuesta definirlo, pero sentimos algo que nos hizo entrar en un gran dilema. La casa no estaba mal. Tampoco era gran cosa. La habitación y toda la casa en general era antigua, muebles viejos e incluso en malas condiciones. Vamos, que no había color con la otra casa! Pero la verdad es que la amabilidad de la chica acompañada de una gran empatía e incluso ternura nos hizo decirnos despues de 24 horas muy duras por esta casa.
No sabiamos si era la mejor opción , pero si una elección, que era lo realmente importante en esos momentos. Podiamos haber compartido un piso lujoso, pero Londres nos dió la primera lección y nos demostró que no todo es el lujo y la comodidad a primera vista. Nos guiamos por las sensaciones y creo que no nos equivocamos.
Las primeras sensaciones no son malas a pesar del cansancio acumulado. Estabamos preparados para todo, pero la verdad es que el hostal nos deprimió un poco. No es que estuviera mal, pero logicamente tampoco bien. No vamos a engañar a nadie, sabiamos que el principio iba a ser duro y podiamos dar gracia por cosas como que en la habitación no durmiera nadie mas, o que pudieramos tener nuestro propio "baño" si es que a eso se le podia llamar "baño". La verdad es que la habitación era como un camarote de barco. ¿Que quiero decir con eso? Pues que aprendimos varias cosas durante nuestra estancia, como por ejemplo yo especialmente, a mear desde la ducha, levantarnos de la cama por turnos y a valorar realmente lo que es la comodidad de tener una habitación amplia y limpia. Pero bueno, no todo fue malo! Al menos teníamos desayuno incluido todas las mañanas, con lo cual durante los primeros 5 días nos pusimos manos a la obra para poder encontrar una habitación aceptable lo antes posible. Poco a poco, conseguimos quedar con varias personas, consiguiendo comunicandonos como podiamos por telefono (Que dificil!), y visitamos varias habitaciones durante los 4 días. Algunas no nos gustaban porque las casas eran viejas, sucias, desordenadas, otras porque eran caras para lo que realmente eran, otras porque el barrio no nos daba confianza. La verdad que fueron unos dias muy estresantes. Era domingo, nuestro ultimo dia en el hostal y sin encontrar habitación!! La verdad es que empezabamos a ponernos realmente nerviosos pero de repente cuando crees que todo va a salir mal aparece una pequeña luz.
El domingo por la tarde, por fin conseguimos ver un piso que nos encantó! Estaba situado en Fulham, uno de los barrios más elegantes de Londres, cercano a Chelsea, por lo que nos encantó la zona a pesar de verla de noche. Por otra parte la habitación también nos causó muy buena impresión. Grande, amplia, con su propia pila, con TV, y con muebles muy nuevos. La verdad es que no nos lo creiamos que aun estuviera disponible. Era una casa con dos pisos donde en la parte de arriba estaba un gran salon con TV, DVD, Sky, Internet, y una cocina muy nueva. Era demasiado perfecto para empezar, y ibamos a convivir con una pareja tunezina de unos 30 y largos. Salimos encantados por lo que dijimos que nos la quedabamos. Aun así decidimos ir por último a la ultima visita que nos quedaba, otro piso en otro de las zonas que nos llamaba la atención: Sheperd's Bush. Tenía buena fama y aunque ya teníamos claro que nos quedariamos la habitación de Fulham, fuimos porque....no se...creo que porque no teníamos nada mejor que hacer. Despues de 1 hora al telefono hablando con la chica que vivía en ese piso, conseguimos llegar a la casa. No se como pudimos llegar porque hablar en ingles por telefono durante una hora parecía mision imposible, pero la verdad es que la chica había tenido muchisima paciencia. Tras llegar subimos y nos hizo sentar en el sofa, nos preguntó si queriamos tomar algo (un cafe, un te... cosa que nos sorprendió). No se que fue, me cuesta definirlo, pero sentimos algo que nos hizo entrar en un gran dilema. La casa no estaba mal. Tampoco era gran cosa. La habitación y toda la casa en general era antigua, muebles viejos e incluso en malas condiciones. Vamos, que no había color con la otra casa! Pero la verdad es que la amabilidad de la chica acompañada de una gran empatía e incluso ternura nos hizo decirnos despues de 24 horas muy duras por esta casa.
No sabiamos si era la mejor opción , pero si una elección, que era lo realmente importante en esos momentos. Podiamos haber compartido un piso lujoso, pero Londres nos dió la primera lección y nos demostró que no todo es el lujo y la comodidad a primera vista. Nos guiamos por las sensaciones y creo que no nos equivocamos.