jueves, 10 de febrero de 2011

Primeras impresiones..!


Bueno, parece mentira pero ya son dos semanas viviendo en Londres. La verdad es que aquí el tiempo pasa volando, pero de momento podemos valorar nuestra estancia como positiva. Es verdad que no todo es bonito y perfecto. A veces es duro, porque estamos viviendo situaciones distintas a lo que estamos acostumbrados. Esto ya no es lo mismo que cuando vienes de vacaciones. Por momentos sientes que te faltan fuerzas y no sabes si serás capaz de conseguir aquello que te prometiste. Pero asi es la vida, al rato se te pasa todo y empiezas a pensar en positivo y a ver el lado bueno de las cosas.

He de decir que de momento estamos muy contentos en lo que a la casa se refiere. Para mí esto es una situación anormal, ya que nunca he compartido casa con personas extrañas, pero realmente estoy sorprendido de lo facil que se me esta haciendo todo en relación con la convivencia en el piso. Hemos tenido mucha suerte. Compartimos casa con una chica rumana que lleva viviendo aqui en Londres 13 años, con lo cual habla perfectamente el ingles y eso nos sirve para poder ir mejorando nuestro nivel de ingles. Tambien compartimos con su hermano pequeño de 21 años, un chico increiblemente simpatico que esta en proceso de aprendizaje del idioma (como nosotros) con lo cual hablar con el se hace gracioso, porque a veces le preguntas una cosa y el te responde lo que le parece. No os creeriais como sin darnos cuenta uno se va adaptando a escuchar todo en ingles, y al final parece que entiendes todo lo que te dicen, a pesar de no saber todas las palabras. Con lo cual en ese aspecto muy bien. Pero lo que verdaderamente me ha cautivado de la casa son las personas con las que compartimos. Es cierto que tan solo coincidimos con nuestros "flatmates" al final de cada día ya que tanto ellos como nosotros se pasan el dia fuera de casa. Pero la verdad es que ese rato que pasas con ellos por la tarde-noche es un tiempo muy agradable en el que te das cuenta que puedes convivir facilmente con otras personas.

Por otro lado, hemos empezado las clases de ingles. Si! y menudas clases! De lunes a viernes madrugando como campeones. 4 horas diarias donde solo podemos hablar en ingles y tenemos que intentar entender todo lo que dicen nuestros profesores nativos. A parte de aprender ingles, nos hemos dado cuenta de lo pequeño que es realmente el mundo y a la vez tan universal. En la misma clase, compartimos día tras día horas y horas con gente de todas partes del mundo. Cada uno totalmente diferente al otro, con sus ambiciones, sueños e ilusiones pero con el mismo objetivo que nosotros que es aprender un idioma y vivir una nueva experiencia. Compartimos clase con Tailandesas, Chinos, Japoneses, Turcos, Italianos, Alemanes, Franceses, Brasileños, Colombianos y todos unidos con el mismo idioma: El Ingles y las señas.
Es increible, pero realmente es dificil encontrarte con alguien originario de Londres por aqui. Esta ciudad no tiene dueño como dicen algunos por aqui...

Conclusión: De momento estamos muy contentos, momentos mejores, momentos peores, pero con el animo y la ilusión del primer día! Cada vez tenemos más claro de que Londres es duro, pero con el tiempo vale la pena...

viernes, 28 de enero de 2011

LLEGADA A LONDRES... 27-ENERO/30-ENERO


11.35 hora local, Aterrizamos en Gatwick, uno de los 5 aeropuertos que tiene Londres. Esta situado al Sur de la Ciudad y una de las peores cosas que tiene Londres es que debido a su enorme tamaño tienes que trasladarte en Bus o Tren desde el aeropuerto para llegar a lo que realmente es "Londres". Nos decidimos por coger el Bus más barato y tras hora y media de trayecto conseguimos llegar a lo que iba a ser nuestro hogar durante los primeros 5 dias. Este pequeño hostal estaba situado en el barrio de Queensway en Bayswater, la verdad que la situación era muy buena, a pocos minutos de Hyde Park, Oxford Circus...

Las primeras sensaciones no son malas a pesar del cansancio acumulado. Estabamos preparados para todo, pero la verdad es que el hostal nos deprimió un poco. No es que estuviera mal, pero logicamente tampoco bien. No vamos a engañar a nadie, sabiamos que el principio iba a ser duro y podiamos dar gracia por cosas como que en la habitación no durmiera nadie mas, o que pudieramos tener nuestro propio "baño" si es que a eso se le podia llamar "baño". La verdad es que la habitación era como un camarote de barco. ¿Que quiero decir con eso? Pues que aprendimos varias cosas durante nuestra estancia, como por ejemplo yo especialmente, a mear desde la ducha, levantarnos de la cama por turnos y a valorar realmente lo que es la comodidad de tener una habitación amplia y limpia. Pero bueno, no todo fue malo! Al menos teníamos desayuno incluido todas las mañanas, con lo cual durante los primeros 5 días nos pusimos manos a la obra para poder encontrar una habitación aceptable lo antes posible. Poco a poco, conseguimos quedar con varias personas, consiguiendo comunicandonos como podiamos por telefono (Que dificil!), y visitamos varias habitaciones durante los 4 días. Algunas no nos gustaban porque las casas eran viejas, sucias, desordenadas, otras porque eran caras para lo que realmente eran, otras porque el barrio no nos daba confianza. La verdad que fueron unos dias muy estresantes. Era domingo, nuestro ultimo dia en el hostal y sin encontrar habitación!! La verdad es que empezabamos a ponernos realmente nerviosos pero de repente cuando crees que todo va a salir mal aparece una pequeña luz.

El domingo por la tarde, por fin conseguimos ver un piso que nos encantó! Estaba situado en Fulham, uno de los barrios más elegantes de Londres, cercano a Chelsea, por lo que nos encantó la zona a pesar de verla de noche. Por otra parte la habitación también nos causó muy buena impresión. Grande, amplia, con su propia pila, con TV, y con muebles muy nuevos. La verdad es que no nos lo creiamos que aun estuviera disponible. Era una casa con dos pisos donde en la parte de arriba estaba un gran salon con TV, DVD, Sky, Internet, y una cocina muy nueva. Era demasiado perfecto para empezar, y ibamos a convivir con una pareja tunezina de unos 30 y largos. Salimos encantados por lo que dijimos que nos la quedabamos. Aun así decidimos ir por último a la ultima visita que nos quedaba, otro piso en otro de las zonas que nos llamaba la atención: Sheperd's Bush. Tenía buena fama y aunque ya teníamos claro que nos quedariamos la habitación de Fulham, fuimos porque....no se...creo que porque no teníamos nada mejor que hacer. Despues de 1 hora al telefono hablando con la chica que vivía en ese piso, conseguimos llegar a la casa. No se como pudimos llegar porque hablar en ingles por telefono durante una hora parecía mision imposible, pero la verdad es que la chica había tenido muchisima paciencia. Tras llegar subimos y nos hizo sentar en el sofa, nos preguntó si queriamos tomar algo (un cafe, un te... cosa que nos sorprendió). No se que fue, me cuesta definirlo, pero sentimos algo que nos hizo entrar en un gran dilema. La casa no estaba mal. Tampoco era gran cosa. La habitación y toda la casa en general era antigua, muebles viejos e incluso en malas condiciones. Vamos, que no había color con la otra casa! Pero la verdad es que la amabilidad de la chica acompañada de una gran empatía e incluso ternura nos hizo decirnos despues de 24 horas muy duras por esta casa.
No sabiamos si era la mejor opción , pero si una elección, que era lo realmente importante en esos momentos. Podiamos haber compartido un piso lujoso, pero Londres nos dió la primera lección y nos demostró que no todo es el lujo y la comodidad a primera vista. Nos guiamos por las sensaciones y creo que no nos equivocamos.